Hub comercial y centro de logística mundial
La ubicación es una de las principales claves del enorme éxito de la Zona Libre de Colón, lo que hace de ella un centro ideal en la era de la globalización de la economía mundial. La Zona Libre de Colón es el principal centro de distribución comercial del hemisferio. Por esta razón, constantemente se construyen y modernizan almacenes, sistemas portuarios y de tráfico para todo tipo de mercancía, manteniéndose a la vanguardia de la tecnología moderna y siempre lista para ofrecer una amplia gama de excelentes servicios.
Centro Logístico Global
Todas las rutas del mundo conducen a la Zona Libre de Colón, la cual está ubicada en la entrada Atlántica del Canal de Panamá, lo que le proporciona acceso tanto al Atlántico como al Pacífico.
Tanto mayoristas como detallistas viajan a la Zona Libre, porque allí tienen la oportunidad de comprar todo tipo de productos, ya sea por contenedores o en cantidades más pequeñas. Esto se debe a que los importadores de la Zona Libre se especializan en traer contenedores llenos de productos, y distribuirlos para su reventa.

Históricamente, la Zona Libre se ha establecido mediante la importación de bienes libres de impuestos de todas partes del mundo, vendiéndolos, posteriormente, a la América Latina, región que tradicionalmente ha implementado barreras arancelarias. Sin embargo, con la caída de dichas restricciones comerciales, la Zona Libre ha tenido que rediseñar y expandir su comercio según los nuevos patrones mundiales; la globalización del comercio, la rapidez y eficiencia del transporte y la implementación de precios competitivos.
Crecientes Ventajas
La Zona Libre de Colón cuenta con un número de elementos que sostienen la actividad comercial en distintos niveles tales como el transporte y las operaciones financieras. En Panamá, el aeropuerto internacional de cargas es Tocumen y hay cinco puertos marítimos con todas las instalaciones modernas de carga.
La mercancía se mueve por aire, tierra y mar. Cada año más de 12,900 buques de carga transitan por el Canal, provenientes de más de 100 países.
Panamá cuenta con la flota mercante más grande del mundo, con un registro de más de 8,000 buques. Muchos de éstos atracan para abastecerse de mercancía de los comerciantes de la Zona Libre de Colón.
Más de 58 aerolíneas de pasajeros y carga utilizan el Aeropuerto Internacional de Tocumen. La mayoría de éstas transportan la mercancía generada a través de la Zona Libre de Colón y un número de aerolíneas utilizan al aeropuerto para realizar vuelos especiales.
Por último, está el Centro Financiero de Panamá con más de 90 bancos de todo el mundo; con depósitos de $33,000 millones, el centro es una ventaja indiscutible. Más de 15 bancos tienen sucursales en la Zona Libre.
Todas estas ventajas, sumadas a la existencia de la moneda nacional, el Balboa, la cual está permanentemente a la par del dólar, crean un clima ideal para el comercio internacional. Un moderno sistema de comunicaciones y un eficiente servicio de turismo se suman a las facilidades que gozan los usuarios de la Zona Libre de Colón
Datos de la Zona Libre de Colón
La Zona Libre de Colón, con más de 2,500 compañías operando dentro de sus 450 hectáreas, no sólo es la primera zona franca más grande del Hemisferio Occidental. También posee la mejor posición geográfica y por ende las mejores y más eficientes instalaciones de distribución:
El dólar norteamericano es la moneda de curso legal.
La Zona Libre de Colón tiene acceso a cuatro grandes puertos, todos en un área de unos cuantos kilómetros.
En la Zona Libre se manejan más de US$ 16,000 millones en importaciones y reexportaciones anualmente.
Se emplean más de 28,000 personas, consideradas como el personal bilingüe mejor preparado de Centroamérica.
La Zona Libre recibe a más de 250,000 compradores, negociantes y turistas al año.
Las principales importaciones provienen de Asia, Europa y América del Norte.

Los Principales mercados incluyen América del Sur, América Central y América del Norte.
El crédito del Centro Bancario representa US$1,024 millones aproximadamente.
Se toman estrictas medidas para contrarrestar el lavado de dinero y la piratería de marcas con la creación el 1° de agosto de 1997 de la Oficina de Propiedad Intelectual y de Blanqueo de Capitales.



